Celebrar una jubilación es de esas cosas que solo pasan una vez. Y casi siempre la organiza un compañero que no ha hecho esto nunca, con poco tiempo y mucha gente a la que contentar: jefes, compañeros de hoy, compañeros de antes y la familia.
La fórmula que funciona es sencilla: una buena comida o cena, un momento para las palabras y el regalo, una hora de humor para que todo el mundo se relaje y música para distintas generaciones. Ni discursos eternos ni tardes que se apagan a las seis.
Podéis uniros a una cena baile con otros grupos en el Club Náutico de Oza o hacerlo en exclusiva, cualquier día del año, en comida o en cena, en Oza, en otro espacio o en la propia empresa.